22 ene. 2008

google y las orinadas a media calle

Uno tiende a pensar que si algo aparece en Internet, es probable que siga allí por los siglos de los siglos, los robots rastreadores de google son implacables. Acabo de leer en El País una noticia interesante, parece que ya el pasado de uno no tiene que ser una condena pública: un profesor, multado por orinar en la calle, creyó que estaba condenado a que sus alumnos se enteraran inevitablemente de su "falta", cada vez que buscaban su nombre en la web. Ahora ha conseguido exigirle a google que retire el lamentable evento de sus índices y de sus búsquedas.

La noticia entera aquí.

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10 ene. 2008

definiciones aleatorias

Aburrimiento. Entre los seres humanos, las “pasiones negativas” parecen ser pozos profundos, abismos submarinos; en cambio, la felicidad, la satisfacción, son como plataformas sólidas, firmes bajo un sol radiante: su transparencia y seguridad, aunque deseadas y agradecidas y celebradas… ¿no llegan siempre a aburrir? Y probablemente nada invita más a la aventura, al descomedimiento, incluso a la perversión, que el aburrimiento.

Futuro. Cada época imagina varias posibilidades de transformación. Algunas personas inteligentes y otras poderosas –generalmente no son las mismas personas– prevén esos posibles escenarios de transformación y escriben, cantan, hacen discursos o aparatos coherentes con lo que creen e imaginan y desean. Es decir, no solo prevén sino que producen o lo intentan, a veces incluso sin darse cuenta: ayudan a dar realidad a sus posibilidades imaginadas. Luego las personas y los países toman decisiones. Y seguramente se actualiza la idea/época futura que más adherentes haya ido ganando, es decir, con más poder de convencimiento y convocatoria. El futuro es el resultado de las ideas y prácticas con mejor publicidad sobre el futuro en el presente. En fin: el futuro es asunto de retórica (y, bueno, de cierto grado de azar...).

Idealismo. Desde cierta perspectiva, ser idealista es, simplemente, oponerse a la naturaleza humana. Y, en primer lugar, oponerse a que exista. Sobra decir que esta insistencia en que NO exista parece más bien parte de la misma naturaleza humana, de su evolución, de su evidente materialidad. Lo cual no impide que, en efecto, podamos transformamos a lo largo de los siglos y los siglos.

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